Un mes después de la fractura que sufrió en su mano derecha, Paloma Fabrykant comenzó su rehabilitación y ya volvió a entrenarse.
Paloma en su Gimnasio de entrenamiento |
A través de las redes sociales, Paloma informa sobre los avances en su recuperación. Pasó cinco semanas con el pesado yeso, se lo sacaron junto con las clavijas de metal que Paloma guardará como recuerdo y cuya función era mantener unidos a los huesos para que suelden adecuadamente, y a partir del lunes comenzó con la tan esperada rehabilitación. De a poco, haciendo ejercicios, tratando de recuperar la fuerza y la movilidad de su mano.
La herida fue una fractura y desplazamiento del segundo y tercer metacarpiano de la mano derecha. La experiencia no fue fácil, Paloma contó que el día siguiente al de la operación, el dolor era insoportable y que ninguna lesión se compara con tener dos clavos de acero adentro de los huesos. El tiempo con el yeso significó tener que aprender a hacer todo con la otra mano y a pedir ayuda para cosas cotidianas, como atarse los cordones.
Siempre optimista, Paloma considera este mes de reposo como un aprendizaje, la fractura fue una nueva experiencia que le enseñó a ser paciente y a dedicarle más tiempo a otras actividades.
Por Fernando Haase
@FGHaase
0 comentarios :
Publicar un comentario